Rubén
Moreira, acarreador miserable

Dinero estatal y municipal para
patrocinar la “madre de todas las
manifestaciones”
*Es una advertencia a Javier Guerrero, para
que no se mueva: priistas
*Gastos millonarios en la protesta demagógica
de los gobernadores de Coahuila
Juan Monrreal López
Mayo 31 del 2010
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San Pedro de las
Colonias Coahuila.- Con desvíos
de varios millones de pesos de recursos
públicos, el sábado 1 de mayo,
el diputado federal y hermano del ejecutivo
de Coahuila, Rubén “El Zerevro”
Moreira, prosiguió su enfermiza carrera
de destruir toda oposición al interior,
como al exterior del PRI, buscando agandallar,
sin contrincante alguno, la candidatura
a gobernador en el año 2011.
El sábado 1 de mayo,
la estructura del gobierno de los Moreira
operó a fondo. El reto era superar
todas las marchas de beligerancia demagógica
precedentes, organizadas por el presidente
del PRI coahuilense, “el hermano mayor”
de Humberto Moreira.
“El gobierno de
la Gente”, mostró con descaro
que el PRI y el gobierno estatal, son hermanos
siameses, como lo son el gobernador y el
presidente del PRI.
Con dinero y recursos
públicos, los gobernadores de Coahuila,
dispusieron de programas gubernamentales
como ganchos del acarreo de la miseria,
manipulando la pobreza patrimonial que se
ha extendido en la entidad.
También explotaron
el control que mantienen sobre los alcaldes
priistas de la Comarca Lagunera de Coahuila,
presidentes municipales con antecedentes
delincuenciales sin juzgamiento y, con fortunas
imposibles de explicar en términos
legales.
El 1 de mayo, Rubén
y Humberto Moreira, no se detuvieron por
nada. Dispusieron hasta de la policía
estatal, quienes vestidos de gris (al igual
que las camisas pardas mussolinianas) y
armados con rifles de alto poder, levantaron
barricadas en las carreteras de acceso a
San Pedro de las Colonias.
Guardias estatales armados,
vestidos de color ceniza, bloquearon carreteras
escoltando el ascenso de los acarreados
priistas del municipio de Francisco I. Madero,
a los camiones. La autopista estuvo cerrada
por más de una hora, mientras arribaban
las personas enganchadas en colonias y ejidos
de este ayuntamiento.
También, patrullas
de la policía del estado, como la
2705 PE dependiente de la Fiscalía
Especial de Coahuila, se dieron a la tarea
de escoltar a priistas “de primer
nivel”.
.Junto con esto, funcionarios públicos
estatales, diputados locales y federales
del PRI hicieron presencia, persiguiendo
que el conductor de la charada de protesta,
leyera sus nombres con el fin de que Rubén
Moreira se enterara de su arribo al acto.
Asimismo, la “oposición”
se hizo presente.
El camaleónico, Jesús Contreras
Pacheco, coordinador de los “diputado
locales de oposición” de la
UDC, ya en pleno concubinato con el moreirismo,
también acarreó gente a la
bulla bufa desde Matamoros, Coahuila.
Los ganchos roñosos
del acarreo
A las 8 de la mañana,
de ese 1 de mayo, desconcertados, los choferes
torreonenses depositaron a los acarreados
en distintos puntos de la ciudad, especialmente
en la plaza de armas, justo enfrente de
la presidencia municipal.
La gente trasladada desde
Torreón, se echó a andar las
6 cuadras que los separaban de la calle
Constancia entre las avenidas Degollado
e Hidalgo, una especio de ratonera, sin
salidas.
Lo mismo aconteció
con distintos autobuses llegados de otras
partes del estado, llenos de personas esperanzadas
en conseguir “los apoyos del Gobierno
de la Gente”, como paquetes de materiales,
leche y sopas de la gente, más otros
ofrecimientos.
Ancianos y niños,
fueron los primeros en comenzar a ocupar
los espacios, justo enfrente del templete
donde, el heredero del trono de Coahuila,
Rubén Moreira, los engatusó
con la promesa de entregarles “La
Tarjetas de la Gente”, “Las
becas de la Gente”.
A las 10 de la mañana,
personas de la Colonia Pancho Villa, de
San Pedro, dicen a Demócrata
Norte de México, que en
el evento se entregarán los vales
para cemento, para la leche.
Creen que en la llamada
“madre de todas las manifestaciones”,
como la llamó Rubén, - en
franca copia a Saddam Hussein -, les entregarán
el cebo, consistente en cupones para pastas,
pinturas e impermeabilizantes, con los que
fueron enganchados en las puertas de su
casa.
La Banda Acuario, se esfuerza
haciendo ruido y gritando vivas al PRI y
Rubén Moreira, pretendiendo calmar
la desesperación de los acarreados,
víctimas de las altas temperaturas,
el sol cayendo a plomo, el hambre, la sed
y las ganas de ir al baño.
El evento citado a las
10 de la mañana, sigue sin iniciar.
De hecho, Rubén
Moreira, arribaría hasta las 11 y
47 minutos de la mañana. Mientras
tanto, personas de la tercera edad, y niños,
buscan espacios en los solares aledaños
para hacer sus necesidades fisiológicas.
Los 7 baños portátiles, instalados
sobre la avenida Degollado, son insuficientes.
Señoras piden de
favor a los vecinos de las calles colindantes
que les faciliten sus baños, que
les regalen agua, mientras la Banda Acuario,
sigue lanzando vivas a Rubén Moreira.
Fondos públicos
para la campaña adelantada de Rubén
“Cuando menos se
gastaron un millón de pesos en el
transporte”, dicen algunos líderes
priistas de colonias populares a este medio.
Según las propias
fuentes del PRI, los acarreados llegaron
en cuando menos 500 camiones, aunque algunos
dirigentes del Movimiento territorial aseguran
que hubo 800 autobuses, cargados a la estructura
del PRI a nivel municipal.
“Los alimentos no
fueron tan costosos”. El lonche fue
pan francés con jamón o salchicha,
un refresco o agua. El asunto es que varias
camionetas de 3 toneladas se estacionaron
en la gasolinera del Ejido 20 de noviembre,
con alimentos en platos desechables que
entregaban a los miles de acarreados de
Torreón. De la misma manera, el PRI
operó en la carretera con rumbo a
Monclova y Saltillo.
Una estimación
somera del costo del refrigerio habría
sumado cerca de un millón de pesos,
sin contar el dinero contante y sonante
que se entregó a los operadores de
los seccionales.
En el templete, cuando menos, 1
mil años de cárcel
Con gafetes contados,
con control férreo sobre las identificaciones
que permitan acceder a la zona de privilegio,
justo en la tarima en que Rubén lanzará
las arengas en contra de Felipe Calderón,
por el llamado “gasolinazo”.
Con las fichas de filiación
controladas, el ex alcalde de Torreón,
Carlos Román Cepeda González,
pugna en las vallas de acceso con los encargados
de cuidarlas. Desea que lo dejen pasar.
Deambulando por allí, también
se encuentra el ex senador Francisco “Paco”
Dávila, quien contendiera por la
alcaldía de Torreón bajo las
siglas del PRD.
El templete se encuentra
atiborrado. Se topan allí los diputados
locales Verónica Boreque, Raúl
Onofre Contreras, Román Alberto Cepeda,
Fernando de las Fuentes “El Diablito
Light”, Francisco Saracho Navarro,
Verónica Martínez, el “socio”
de Humberto Moreira en Nicaragua, Salomón
Juan Marcos Issa, entre otros. También
sobre la tarima se encuentran el diputado
federal, Miguel Riquelme Solís, quien
durante todo el evento, incluso cuando Rubén
Moreira hablaba, se la pasa riendo con Eduardo
Olmos y Verónica Martínez,
cuando Lalo, soba el antebrazo de Riquelme.
Todos pelean un pequeño
espacio, buscando que Rubén los mire.
El ex gobernador Elíseo Mendoza Berrueto,
“pinches coahuilenses cerriles, Berrueto
dixit”, Ramón Verduzco, Tereso
Medina, líder estatal de la CTM,
Noé Garza, ex montemayorista subido
al plan del moreirismo.
También se encuentra
allí, el enriquecido David Aguillón
Rosales, director de medios del gobierno
de Coahuila.
Sin tapujos, los alcaldes
de los municipios laguneros se hacen notar,
tanto como sus historiales negros e increíbles
fortunas.
Cristóbal Marrufo
López, alcalde de Francisco I. Madero,
de quien Humberto Moreira expresara a Demócrata
Norte de México, en marzo
del 2006, que tenía elementos para
relacionarlos con la delincuencia organizada.
Guillermo del Real, presidente
de Matamoros, quien en menos de 10 años
ha levantado un imperio comercial e inmobiliario,
siendo obrero y después comerciante
que inició con una caja de verduras
y un triciclo.
Luego se ha beneficiado
con los programas del “Gobierno de
la Gente” coyoteando el monedero de
la Gente, entre otras muchas irregularidades
cometidas en agravio de los recursos públicos.
Jorge Abdala Serna, alcalde de San Pedro
de las Colonias, hijo de Jorge Abdala Dabdoub,
único alcalde defenestrado en la
historia municipal, luego de amenazar y
perseguir a los periodistas del Demócrata
de San Pedro.
Sobre la familia Abdala, pesan sus presuntas
relaciones con el Grupo Aztlán, la
careta legal del capo Juan García
Chapa. Algunos empresarios sampetrinos denunciaron
en las páginas del Demócrata
de San Pedro, luego a Demócrata
Norte de México, acerca
de la maquinaria de construcción
usada por los Abdala en la Constructora
ABSER, de su propiedad, situación
que fue documentada en El Demócrata
de San Pedro.
También en San Pedro, son de todos
conocidas, las denuncias por el fraude cometido
en agravio de más de 300 campesinos,
cuando Abdala Dabdoub, era parte del consejo
directivo de la desparecida Agropecuaria
San Pedro.
Ni que decir de esta familia, quien usando
el poder que detentaba Jorge Abdala, cuando
fue alcalde, sustraía el agua potable
para regar sus nogaleras, aunque en la ciudad
y ejidos sampetrinos no llegase el vital
líquido.
Por su parte, el alcalde de Viesca, Javier
Escobedo, quien apuntaló a Humberto
Moreira, en el fraude de los recursos del
Instituto Nacional de Educación para
los Adultos (INEA), punto de origen de la
acumulación de capital de Humberto
Moreira, hoy nuevo millonario coahuilense.
En tanto el alcalde de Torreón, Eduardo
Olmos Castro, sobaba el antebrazo de Miguel
Riquelme ante las risas de Verónica
Martínez, mientras Rubén Moreira
lanzaba arengas con su voz nasal, contra
el llamado “gasolinazo”.
Eduardo Olmos, fue miembro
de la llamada “Burbuja”, que
dirigió el ex secretario de gobierno
y anti moreirista declarado, Raúl
Sifuentes Guerrero. Luego, Lalo Olmos, se
sumó a la campaña de Humberto
Moreira, inyectando dinero; luego recibió
de pago la secretaría de Obras Públicas.
De allí, Humberto
le creó la secretaría de Desarrollo
Regional, dependencia donde se alternó
con el diputado federal, Miguel Riquelme
Solís, conocido como “Míster
Triquiñuela”, desde donde desviaron
millones de pesos a favor del PRI, en las
distintas campañas políticas
desde el año 2008.
También en el templete, se encontraba
Mario Cepeda, un prototipo del nuevo PRI,
según dijo Rubén Moreira.
Mario Cepeda, ha estado
indiciado por homicidio, y colocó
a sus hijos sin conocimientos de administración
pública; pero sobre todo, Mario Cepeda
Jr., se apropió de recursos públicos
en las oficinas de la Comisión Estatal
de Aguas y Saneamiento del área rural.
Bajo el estrado, paseaba
el presidente del PRI municipal de Torreón,
Jesús Salvador Hernández Vélez,
un ex maoísta renegado y enriquecido
bajo las siglas del PRI, quien durante el
evento, estuvo hablando con Hilda Flores
Escalera, que como él, no alcanzaron
acomodo en la tarima principal.
El discurso de Rubén
Con voz nasal, con sonsonete
semejante a Carlos Salinas de Gortari, incoherente,
sin recursos mnemotécnicos, Rubén
Moreira, usó como ejes discursivos
los aumentos de la gasolina, el desempleo,
y lo que él llamó, los “ataques
de la ultraderecha que quiere acabar con
los sindicatos”.
Desde el estrado acusó;
“Felipe Calderón, tiene las
manos llenas de sangre”. Defendió
a los líderes sindicales charros,
plenamente identificados como enemigos de
los trabajadores coahuilenses. Rubén
Moreira, alabó a los vende contratos
obreros, Mario Enrique Morales, Tereso Medina,
José Reyes Blanco Guerra.
También amparó
las traiciones de “líder”
campesino, Ramón Verduzco, quien
defiende las políticas antiagraristas
del actual gobierno, que privilegia a los
empresarios agropecuarios como los pertenecientes
al Grupo Lala, quienes reciben apoyos para
sus plantaciones, mientras los campesinos
deambulan de dependencia en dependencia,
sin encontrar eco a sus solicitudes de crédito.
Aplaudió al líder
del Movimiento territorial coahuilense,
Samuel Rodríguez, un afín
de siempre de la familia Moreira Valdés,
y cómplice fundador del cartel político
fundado por Humberto y Rubén.
Samuel Rodríguez, fue director del
INEA y, fue removido para evitar escándalos,
cuando no pudo justificar el empleo de fondos
públicos. Fue sustituido por el actual
secretario de Educación de Coahuila,
Víctor Manuel Zamora Rodríguez.
Ambos fueron denunciados
a Demócrata Norte de México,
por funcionarios del INEA por emplear recursos
del instituto para usarlos en operaciones
inmobiliarias.
Así, entre demagogia,
Rubén Moreira, habló de la
violencia, el desempleo, la migración,
existentes en México, excluyendo
a Coahuila; estado con más de 40
mil empleos perdidos en el año 2009,
penúltimo lugar en productividad,
primer lugar de niños obesos, lugar
28 en aprovechamiento escolar, una entidad
llena de secuestros y levantados,- sólo
en la Laguna más de 300-, pese haber
ejercido 120 mil millones de pesos en estos
años de moreirato.
“Viva el
gobierno de la gente”; “chinguéese
la gente”
Mientras las camionetas
y automóviles de gran lujo abandonan
la explanada cercada ex profeso para que
los políticos priistas se estacionaran,
un líder dice molesto a Demócrata
Norte de México, “son
chingaderas, la gente sin baños,
en camiones y éstos en sus carrazos;
chinguéese la gente”, mientras
los BMW, Volvo, Navigator, Avalanche, Toyota,
vehículos blindados, salen en estampida,
la gente trata de encontrar un baño
y algo de agua.
Aun frescas las frases
y vivas, a “Humberto Moreira y el
gobierno de la gente, que es de ustedes”,
pronunciadas frente a los casi 40 mil acarreados
por Rubén Moreira, la conspiración
en contra de su proyecto ya se empezó
a tejer.
Dos Humbertistas de pura
cepa, los alcaldes de Saltillo y Torreón,
Jericó Abramo Masso y Eduardo “Lalo”
Olmos, se encuentran haciendo amarres con
políticos y medios de comunicación
para pararlo en “seco”.
jmonrreall@yahoo.com
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