Sergio
Martínez Villarreal, empresario “mordelón”

Policías
y tránsitos de Gómez Palacio,
atracadores con placa
*Escondidos, acechan a
los ciudadanos para extorsionarlos
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Juan Monrreal López
Agosto 13 de 2010
Gómez Palacio,
Durango.- La corrupción
en esta ciudad parece no tener fin. Empieza
por el alcalde sustituto, Mario Alberto
Calderón Cigarroa; se sigue con los
directores departamentales y culmina con
quien se supone debe brindar seguridad;
el tránsito y la policía.
Agazapados, con las patrullas
escondidas, untados en algún escondrijo,
siempre al acecho, “para morder”,
así es como dirigen la vialidad los
agentes de tránsito gómezpalatinos;
sin importar la suerte de los transeúntes
y automovilistas, “el chiste es cumplir
con las cuotas que nos exigen”, dicen
a Demócrata Norte de México,
un par de agentes viales.
Convertida en secretaría
de Protección y Vialidad, a cargo
de Víctor Hugo Cordero Giordana;
la dirección de Tránsito depende
del “empresario” Sergio Arturo
Martínez Villarreal, quien de las
necesidades de vialidad en la ciudad, es
ignorante.
Sergio Arturo Martínez,
fue colocado en la dirección de Tránsito,
como pago a las declaraciones de apoyo en
favor de las administraciones priistas cuando
fungió como representante de CANACINTRA,
pero especialmente cuando Ricardo Rebollo
Mendoza, despachaba como alcalde de esta
ciudad.
En aquellos días,
marzo del 2008, Martínez Villarreal,
lideraba el organismo empresarial cuasi
fantasma, “Fíjate en La Laguna”,
declarando a quien lo escuchara, que el
cambio de uniformes de la corporación
policíaca y tránsito era positiva,
pero que era necesario erradicar los viejos
vicios como la “mordida” y el
llamado “tequiliú”, cuotas
para los jefes.
Ahora al frente del departamento
de Vialidad, los “viejos vicios”,
como citó Martínez Villarreal,
son prácticas cotidianas; agentes
viales confiaron a Demócrata
Norte de México, que la
asignación de “buenos cruceros”,
e incluso las patrullas, “cuestan
más”.
Sergio Martínez
Villarreal, es dueño de la empresa
Fundiciones Especiales del Nazas (FENSA),
quien no respeta las normas ambientales.
FENSA, ha sido denunciada
ante las autoridades en diversas ocasiones
por los habitantes de las colonias Pérez
Ríos, Valle del Nazas, e incluso
por colonos de las zonas habitacionales
de la vecina Torreón, Coahuila, por
exceder la contaminación permitida,
según las reglas vigentes. Sin embargo,
las querellas no han prosperado.
Martínez Villarreal,
no vive en Gómez Palacio, desconoce
la ciudad, lo que necesariamente se refleja
en toma de decisiones viales equivocadas,
como muestran los innumerables cambios de
circulación de algunas rúas,
sólo por capricho.
Tornadas en verdadera tortura
para los ciudadanos, los cambios de orientación
para circular, suceden sin aviso previo.
Estas calles, se han convertido en verdaderas
minas de billetes para los agentes de tránsito
que lejos de preocuparse de orientar a los
automovilistas, se regodean extendiendo
la mano para “evitarle molestias”
al ciudadano.
Sin vergüenza alguna,
los agentes proponen “un moche”,
- como política vial -, como salida
rápida; como la llave de libertad
para seguir circulando sin contratiempos.
Pero eso no es todo.
Al igual que la delincuencia
organizada, agentes viales y policías,
se mueven para extorsionar; “operan”,
según sus propias palabras.
Ciudadanos de Gómez
Palacio, han confiado a este medio acerca
de los secuestros exprés que han
sufrido a manos de policías y agentes
de tránsito, quienes una vez que
los detienen, los acompañan hasta
los cajeros bancarios para que retiren las
cantidades exigidas.
Además, la táctica
recurrente de los agentes es negar su identificación,
- es obligación mostrarla-, a todo
aquel ciudadano que lo solicite.
Se sabe que uniformes y
patrullas se rentan al mejor postor, como
ya publicó Demócrata
Norte de México, una vez
que oficiales de la secretaría de
Protección y Vialidad, hablaron en
secrecía con este medio, sin que
las llamadas autoridades desmintieran.
Incluso, Demócrata
Norte de México, ha documentado,
como los agentes de tránsito y policías
evaden reportar al C4 – centro operativo
donde se encuentra instalado el número
de auxilio 060-, la presencia de los comandos
de la delincuencia, montados en convoyes
de camionetas y vehículos que circulan
en la ciudad, - todo mundo los ha visto-;
pero eso sí, los ciudadanos comunes,
reciben todo la furia de su micro poder,
por simples sospechas, cualquiera que sea
la desconfianza que los agentes inventen.
Así que observar
por una hora a los agentes viales colocados
el martes 10 de agosto sobre el bulevar
Margarita García de Guerrero Mier,
sólo fue corroborar las denuncias
que los ciudadanos enderezan contra las
prácticas de corrupción que
permean la corporación que dirige
Víctor Hugo Cordero Giordana; y el
director de Vialidad, Sergio Arturo Martínez
Villarreal.
Un par agentes, quienes
escondían la patrulla esperando cazar
víctimas, pactaron con cuando menos
15 supuestos infractores, de acuerdo a su
criterio, no de los reglamentos.
Así entre 8 y media
de la mañana, hasta el filo de las
10, se dedicaron a extorsionar a los automovilistas,
que de acuerdo a su criterio, podrían
sacarles entre 50 y 200 pesos. Los motivos
no importaron.
En la penalización
contra los chóferes, sólo
contaba la ponderación del par de
tránsitos, quienes tripulaban un
auto Nissan, tipo Datsun, marcado con el
número de patrulla vial 160.
A un automovilista, lo
multaron por dar vuelta a la derecha con
precaución con el semáforo
en rojo. El conductor alegó que esta
era un Convención internacional.
El agente que dijo llamarse, Víctor
Manuel Nájera López, mencionó
molesto que “si se sabía eso
(lo de las Convenciones), pues aquí
no importan. Aquí es Gómez”.
Luego se dirigió
con el conductor de la patrulla, un hombre
moreno como de 48 años, quien permaneció
en el volante, para preguntarle que procedía.
Nájera López,
dudó en multar al ciudadano, así
que sugirió arreglarse porque “va
a perder tiempo” en dar vueltas a
pagar.
El piloto, insistió
en la Convención de dar vuelta a
la derecha con precaución. El agente
replicó, “bueno, usted no entiende,
aquí eso no vale”. Luego negó
el número de agente cuando se le
solicitó, pero el ciudadano lo avistó;
9554.
Enseguida Víctor
Manuel se dirigió a la patrulla vial
160. Se regresó decidido. Levantó
la multa por pasarse un alto, según
dijo. Luego entregó la boleta, sólo
que en el número de oficial que infraccionó,
apareció un número distinto
al de Nájera López: 5194.
Entregaron la boleta y
se retiraron molestos. No hubo “moche”.
Estos son los cambios que
ha efectuado, el empresario contaminador,
Sergio Arturo Martínez Villarreal,
desde la dirección de Vialidad, en
una ciudad que se cae a pedazos, a unos
días que Rocío Rebollo Mendoza,
herede la administración que inició
su hermano, el diputado federal Ricardo,
y que terminará el alcalde sustituto,
desviador de recursos públicos y
señalado como secuestrador de periodistas,
Mario Calderón Cigarroa.
jmonrreal@yahoo.com
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