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Influenza
A y guarderías: visión “sanitaria”
de la tecnocracia calderonista.
13 de junio de 2009
Gustavo Leal F. *
En el transcurso del operativo
federal que atendió la emergencia
desatada por la epidemia de influenza A,
los funcionarios designados por Felipe Calderón
al frente de las instituciones sanitarias
brillaron por su alta precisión “financiera”.
Exactamente lo mismo aconteció
cuando “atendieron” la tragedia
en la guardería subrogada ABC en
Hermosillo, Sonora: la peor tragedia de
que se tenga registro.
Influencia
A: Salomón Chertorivski,
comisionado de Protección Social
en Salud (Seguro Popular), después
de que el doctor Córdova comunicó
(1º de mayo) que se había liberado
1.6 millones de pesos del Fondo de Protección
contra Gastos Catastróficos del Seguro
Popular –con los que se compraron
equipos para analizar las muestras de casos
sospechosos, antivirales, cubrebocas y gel
antibacterial– el 23 de mayo de 2009
Chertorivski declaró que los recursos
tomados del fondo para “atender”
la contingencia sumaron 720 millones de
pesos y que ella “no afectó”
los planes para la incorporación
de nuevas enfermedades cubiertas por ese
fondo. En su opinión “el fondo
goza de buena salud”.
Tal vez por esa “salud”,
el 20 de marzo de 2009 Calderón puso
al frente del Seguro Popular a Chertorisvski
y el secretario Córdova trató
de justificar el curioso nombramiento pretextando
que “al tratarse de un seguro médico
se requiere una persona que tenga un perfil
profesional enfocado a la economía”
(¿?) Todavía agregó:
“porque es un seguro, y de abajo está
soportado por toda la parte técnico-médica”
(¿?) ¿Pero quién y
cómo “soporta” al “de
arriba”: a Chertorisvski?
Daniel Karam, director
del IMSS, el 15 de mayo aseguró que
las finanzas del organismo “no han
sido afectadas”. La reserva financiera,
sostuvo, asciende a 146 mil millones de
pesos y por la contingencia se erogaron
600 millones de pesos para comprar antivirales,
equipos, material de curación y tiempo
extra laborado los fines de semana.
El 29 de mayo, Karam admitió
que la capacidad de respuesta del instituto
“se ha mermado”. Según
sus indicadores: mientras en 1981 se contaba
con 1.83 camas por cada mil derechohabientes,
a la fecha sólo se dispone de 0.83.
Esto obedece, agregó “a que
la inversión en infraestructura ha
sido deficiente. El reto para esta administración
es terminar, al menos, con 0.95 por cada
mil derechohabiente”.
Tragedia en
la guardería subrogada ABC:
Daniel Karam, director del IMSS, aún
sin haberse cumplido 24 horas de la tragedia,
el 6 de junio, comunicó desde Hermosillo
que “ya había contactado”
con cuatro funerarias locales para que reciban
a los pequeños “sin costo para
los padres”.
Cuatro días después,
el 10 de junio, dijo que el IMSS otorgaría
14.3 millones de pesos a las 78 familias
de los infantes lesionados y fallecidos
por el incendio de la guardería.
Los recursos, agregó,
se utilizarían para apoyar los gastos
funerarios y atención médica
adicional, así como los traslados
que requieran los padres de las víctimas.
Se entregarán 155
mil 519 pesos por familia con hijos fallecidos
y 234 para las que los tienen hospitalizados.
Para los que resultaron
“afectados”, la atención
médica será “vitalicia”.
Para ello se dispuso una bolsa por 50 millones
de pesos que cubrirá traslados, viáticos
y hospedaje de los padres. También
se edificará un área de atención
de quemados en Hermosillo.
Eso es todo. Porque para
todo lo demás, Karam sólo
se comprometió a realizar –como
antes Juan Molinar Horcasitas y Santiago
Levy– un “diagnóstico”
sobre las condiciones en que operan las
mil 568 guarderías del IMSS y “se
suspenderán las que no cumplan con
las condiciones mínimas de seguridad”.
Terceta de
tecnócratas de la alternancia:
La visión financiera de la tecnocracia
sanitaria calderonista cuenta con un representativo
grupo de voces igualmente autorizadas que
los han antecedido en la “misión”.
Julio Frenk, desde la Secretaría
de Salud del foxismo, gustaba repetir, casi
hasta el hartazgo: no sólo más
dinero para la salud, ¡también
más salud para el dinero!
Molinar Horcasitas, como
antecesor de Karam en el IMSS del calderonismo,
disfrutó afirmar frente a la Canifarma
(agosto 2008) que “un derechohabiente
del Seguro Social, conforme a la cobertura
de servicio que le da el propio instituto,
podrá ir al sector privado para recibir
la atención si así lo desea,
y será el IMSS el que le pague al
prestador privado”, porque, agregó,
un “mercado interinstitucional de
servicios de salud” es la mejor manera
de poner fin “a los monopolios perezosos
y a la ineficiencia de las instituciones
de salud pública”.
Santiago Levy, como director
foxista del IMSS, no se podía quedar
atrás. Aparentemente muy seguro de
sí mismo, en la reunión del
consejo técnico, celebrada el 23
de enero de 2002, aseveró: “vamos
a tener un recorte en servicios generales
de 22 por ciento, en conservación
de 9 por ciento, con lo cual desafortunadamente
el deterioro va a continuar”. Todo,
porque la meta que se había establecido
era ¡acumular reservas! por 10 mil
364 millones de pesos.
En el año previo,
2001, el IMSS de Levy había adjudicado
directamente la guardería ABC de
Hermosillo, Sonora, que se incendió
el 5 de junio de 2009, dejando un saldo
fatal de 45 infantes muertos.
Junto con Miguel Ángel
Yunes desde el ISSSTE, ¿alguna vez
podrán los responsables designados
por Calderón, Salomón Chertorivski
y Daniel Karam, intentar atender la materia
sanitaria propiamente dicha?
*Universidad Autónoma
Metropolitana-Xochimilco
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