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¿Cumpliendo la
Ley del IMSS para el outsorcing?.
11-Diciembre-2010
GUSTAVO LEAL F.*
En junio de 2010, la STPS del calderonista
Javier Lozano reconoció que la tercerización
de trabajadores era utilizada indebidamente”
para “disfrazar” las relaciones
laborales, ocultar salarios reales del personal
y evadir o eludir las obligaciones patronales,
afectando los derechos “consagrados
en la legislación”.
Toda vez que la Ley Federal del Trabajo
(LFT) “no prohíbe la tercerización”,
¿qué propone?: sancionar y
combatirla a “fondo”. ¿Cómo?
Regulando el outsourcing como forma legal
de contratación a través de
la repudiada reforma panista a la LFT presentada
al Congreso el 18 de marzo de 2009, porque
“prohibirlo” restaría
“competitividad” a “nuestra”
economía.
A octubre de 2009 el formato
para que las empresas de outsourcing y los
empleadores reportaran al IMSS el número
de trabajadores contratados aún no
estaba listo.
Para Raymundo Urbina, gerente
de seguridad social de Adeco, la mayor carga
administrativa será para las empresas
que no cuenten con un registro patronal.
Mientras Eduardo Ayala, director de planeación
estratégica y operaciones de Kelly
Services, coincidió en que hacer
el reporte será complejo por el volumen
de clientes que manejan, que son más
de 500.
Aunque Sony de México,
ADT Private Security Services, Ford Motor
Company y Ogilvy & Mather se ampararon,
argumentando inconstitucionalidad por las
reformas a la Ley del IMSS (julio 2009)
que acotan el outsourcing e imponen multas
y embargos. Se oponen al cambio que se hizo
al artículo 15-A y que las obliga
a cumplir –en caso de que su proveedor
no lo haga– la falta de prestaciones
a sus empleados, aunque no los haya contratado
directamente. Las reformas también
establecen la obligación de las firmas
subcontratistas de informar al IMSS lo referente
a todos los contratos que firmen con sus
clientes, incluidos los detalles sobre cuántos
trabajadores participan en cada proyecto.
“Por querer eliminar
el outsourcing malo, que busca evadir el
pago de impuestos y prestaciones, se está
afectando la subcontratación válida
y legal”, dijo Gabriel Pizá,
especialista en derecho laboral del despacho
Basham, Ringe y Correa, e informó
que sólo ellos presentarán
alrededor de 230 amparos.
Por el contrario, Thierry
Gonet Crabos, presidente de la Asociación
Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH),
consideró que sólo las empresas
que no cumplen hoy con la ley podrían
tener problemas con la modificación
al artículo 15-A, por lo que descartó
que alguno de sus socios busque la opción.
“De las empresas afiliadas a AMECH
ninguna se amparó de cotizar al Seguro
Social y pagar las aportaciones. No creo
que sea un tema negociable, la ley es la
ley, y hay que cumplir lo que dice”.
Por su parte, Martha Barroso,
directora de Business Unit Support de Manpower,
consideró positiva la reforma dado
que eliminará a la competencia desleal
de outsourcing. “No nos ampararemos”.
Y es que el potencial de
la tercerización es enorme. Un estudio
de KPMG reveló que, a partir de 2012
el negocio en Latinoamérica (México,
Brasil, Chile y Colombia) significará
450 mil millones de dólares: 4 por
ciento del mercado mundial, liderado por
China, India y Malasia.
Sin embargo, según
la AMECH, durante 2009 sólo dos de
cada 11 trabajadores obtuvieron base luego
de haber sido contratados bajo la tercerización.
Y el promedio de duración de los
contratos eventuales para los que no se
colocaron definitivamente sumó siete
meses; 195 mil trabajadores recibieron altas-IMSS
vía outsourcing, pero 160 mil regresaron
a la calle, mientras sólo 35 mil
pasaron a ser de planta.
En el caso de los sectores
sociales, servicios, administrativo, construcción,
farmacéutica e investigación
tecnológica, los trabajadores subcontratados
alcanzaron 26 por ciento del total. En la
agricultura, silvicultura y pesca, 39 por
ciento. En restaurantes y hoteles, 42 por
ciento. En gobierno, 37 por ciento.
Las entidades federativas
con mayor demanda fueron Distrito Federal,
estado de México, Jalisco, Nuevo
León y Chihuahua.
Los puestos para los que
se requirió más personal fueron:
demostradores (3 mil a 4 mil 500 pesos),
promotores de ventas (4 mil a 5 mil pesos),
atención a clientes (4 mil 500 a
7 mil 500 pesos), operativos (3 mil 500
a 6 mil pesos) y puestos administrativos
(7 mil a 12 mil pesos).
Por niveles de edad, 33
por ciento de los contratados estaban entre
21 y 25 años, 26 por ciento 26-30
años y 24 por ciento 31-45 años.
De los menores de 21 años,
10 por ciento lograron obtener empleo, y
sólo 8 por ciento de los mayores
de 45 años se colocaron.
Según KPMG, para
abril de 2010, 84 por ciento de las compañías
utilizaron el outsourcing para reducir costos
y sólo la minoría buscaron
la innovación.
Se dio incluso el caso
de un alto ejecutivo despedido por Coca
Cola y que la demandó –por
fraude genérico o simulación–
al valerse del outsourcing para evadir el
reparto de utilidades y otras prestaciones
que por ley le correspondían.
Para la AMECH las firmas
de outsourcing podrían evadir la
friolera 2 mil 400 millones de pesos anuales
de cuotas obrero-patronales. Y ello sin
siquiera considerar que hasta 80 por ciento
de los contratos colectivos de trabajo registrados
en las juntas federal y locales de Conciliación
y Arbitraje son de protección. Ello
potencia la evasión de las responsabilidades
patronales. Y en mayo “urgía”
al gobierno para que acelerara la regulación
sobre cooperativas que operan en la ilegalidad
dado que, desde julio de 2009, se había
iniciado un operativo nacional.
¿Y el combate “a
fondo” de Javier Lozano?
* Universidad Autónoma
Metropolitana-Xochimilco
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